Evangelio según San Lucas 17,5-10.
Los Apóstoles dijeron al Señor: "Auméntanos la fe". El respondió: "Si
ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, y dijeran a esa morera
que está ahí: 'Arráncate de raíz y plántate en el mar', ella les obedecería."
Supongamos que uno de ustedes tiene un servidor para arar o cuidar el ganado.
Cuando este regresa del campo, ¿acaso le dirá: 'Ven pronto y siéntate a la
mesa'? ¿No le dirá más bien: 'Prepárame la cena y recógete la túnica para
servirme hasta que yo haya comido y bebido, y tú comerás y beberás después'?
¿Deberá mostrarse agradecido con el servidor porque hizo lo que se le mandó? Así
también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: 'Somos
simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber'.»
¿De qué eres capaz?
Muchos siglos la visión cristiana católica que llego a estas
tierras vino con una carga fuerte de victimización. El soportar el dolor y la
cruz era signo de la opción de fe; la humillación y la mansedumbre eran
considerados como las mejores actitudes; la resignación ante la adversidad era
premiada.
Así, los cristianos no asumían actitudes de transformación, no
desarrollaban sus capacidades y sus fortalezas. Se enseño una visión centrada en
el Jesús crucificado y se dejo de lado al Jesús Resucitado.
Más, el evangelio de hoy hace referencia a una de las mayores
fortalezas que un cristiano tiene: su fe. La fe que mueve montañas.
Por lo que tenemos que afirmar que un cristiano no es alguien
pasivo ante su realidad, sino que esta llamado a transformarla.
Un cristiano se tiene que convertir en un agente de cambio, de
renovación.
Un cristiano tiene que hacer realidad lo que hoy se conoce como
emprendedurismo.
Un emprendedor es aquel que busca generar nuevas maneras de
estar en la vida. Los cristianos tienen que ser emprendedores sociales.
Los emprendedores sociales son personas que buscan poner en
práctica ideas cuyo fin es resolver problemas presentes en la sociedad. Su fin
no es económico, aunque existe también la idea del emprendimiento social como
una mezcla entre ideas innovadoras que buscan un cambio social y cierto
beneficio económico para poder aplicarlas.
Todo nuestro entorno existe para que nos desarrollemos, para
que crezcamos.
Así que de nuevo te pregunto: ¿de qué eres capaz? ¿Mueves
montañas?
Azrael el Testigo
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