Evangelio según San Juan
13,31-33a.34-35. Después que Judas salió, Jesús dijo: "Ahora el Hijo del
hombre ha sido glorificado y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido
glorificado en él, también lo glorificará en sí mismo, y lo hará muy pronto.
Hijos míos, ya no estaré mucho tiempo con ustedes. Ustedes me buscarán, pero yo
les digo ahora lo mismo que dije a los judíos: 'A donde yo voy, ustedes no
pueden venir'. Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros. Así
como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros. En esto todos
reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a
los otros".
No hay vuelta de hoja, si bien a lo largo de la historia la fe
cristiana se institucionalizó y generó procesos y ritos que la identifican, no
es esto lo que distingue a los seguidores de Cristo.
Lo que distingue a los cristianos lo dice claramente el texto
dominical: es el amor que se tienen unos a los otros.
Por lo que me atrevo a afirmar que todavía tenemos mucho que
hacer para poder mostrar que somos discípulos de Jesucristo y seguidores de su
propuesta evangélica.
Así, aunque la misma jerarquía de la Iglesia se defienda,
considero que ha errado el camino al menos para el grueso de los mismos
bautizados y para todos los seres humanos. En el camino se hizo aliada del
poder, incluso llegó a hacer la guerra para defender un pedazo de tierra (sea
Jerusalén o el Vaticano), y en vez de manifestar el amor, justificó la muerte de
seres humanos de diversas creencias (cristianos y musulmanes), incluso dentro
de los mismos llamado cristianos (católicos y protestantes)
Lo bueno es que no han faltado los profetas que recordaron de
que se trata la fe: Francisco de Asís, Ignacio de Loyola, Arnulfo Romero, Teresa
de Calcuta y muchos otros anónimos que en su entorno particular supieron mostrar
el amor a sus semejantes.
Así, que la pregunta es obvia: ¿cómo manifiestas el amor a los
demás y cómo dejas que los demás manifiesten el amor hacia ti?
Solo para recordar: el amor a los demás se manifiesta a través
de la comprensión (el perdón) y la ayuda mutua (la solidaridad).
Azrael el Testigo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario