domingo, 30 de noviembre de 2014

Estar despiertos y prevenidos

Evangelio según San Marcos 13,33-37.  En aquél tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Tengan cuidado y estén prevenidos, porque no saben cuándo llegará el momento. Será como un hombre que se va de viaje, deja su casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada uno su tarea, y recomienda al portero que permanezca en vela. Estén prevenidos, entonces, porque no saben cuándo llegará el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o por la mañana. No sea que llegue de improviso y los encuentre dormidos. Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos: ¡Estén prevenidos!".

Estar prevenidos, es estar despiertos.

¿Qué significa estar dormidos?

Comparto lo que Antony de Mello, sacerdote jesuita, nos dice en su libro de Autoliberación Interior:

¿Y cómo sabré si estoy dormido? Jesús os lo dice en el Evangelio: “¿Por qué decís Señor, Señor, si no hacéis lo que os digo?” Si no hacemos lo que Dios quiere y nos dedicamos a fabricarnos un Dios “tapa agujeros”, es que estamos dormidos. Lo que importa es responder a Dios con el corazón. No importa ser ateo, musulmán o católico; lo importante es la circuncisión y el bautismo del corazón. El estar despierto es cambiar tu corazón de piedra por uno que no se cierre a la verdad.

Si estás doliéndote de tu pasado, es que estás dormido. Lo importante es levantarse para no volver a caer. La solución está en tu capacidad de comprensión y de ver otra cosa que lo que te permites ver. Ver lo que hay detrás de las cosas. Cuando se te abran los ojos, verás cómo todo cambia, que el pasado está muerto y el que se duerme en el pasado está muerto, porque sólo el presente es vivo si tú estás despierto en él.

Metanoia quiere decir despertarse y no perderse la vida. Es vivenciar el pre­sente. Para saber esto hay un criterio: ¿Tú sufres? Es que estás dormido.  Si sufres es que estás dormido. Me dirás que el dolor existe. Sí, es verdad que el dolor existe, pero no el sufrimiento. El sufrimiento no es real, sino una obra de tu mente. Si sufres es que estás dormido porque, en sí, el sufrimiento no existe, es un producto de tu sueño; y si estás dormido, verás a un Jesús dormido, que tú te has imaginado, que nada tiene que ver con el Jesús real, y eso puede ser muy peligroso.

Calderón dice: "Todo es según el co­lor del cristal con que se mira." Si es­tás dormido no serás capaz de ver más que cosas dormidas, y no te darás cuen­ta hasta que despiertes. Pasará la vida por ti sin que tú la vivas.

Si tienes problemas es que estás dor­mido. La vida no es problemática. Es el yo (la mente humana) el que crea los problemas. A ver si eres capaz de com­prender que el sufrimiento no está en la realidad, sino en ti. Por eso, en todas las religiones, se ha predicado que hay que morir al yo para volver a nacer. Éste es el verdadero bautismo que hace surgir al hombre nuevo. La realidad no hace problemas, los problemas nacen de la mente cuando estás dormido. Tú pones los problemas.

Estar despierto es aceptarlo todo, no como ley, no como sacrificio, ni como esfuerzo, sino por iluminación.

Azrael el Testigo

domingo, 23 de noviembre de 2014

No podemos ser indiferentes a las necesidades del prójimo

Evangelio según San Mateo 25,31-46. Jesús dijo a sus discípulos: Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver'.  Los justos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?'.  Y el Rey les responderá: 'Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo'.  Luego dirá a los de su izquierda: 'Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles,  porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber;  estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron'. Estos, a su vez, le preguntarán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?'.  Y él les responderá: 'Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo'.  Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna".

Un seguidor del evangelio no puede cerrar los ojos a la realidad del prójimo.

Es una realidad que los seres humanos tenemos capacidades y tenemos límites. Estas capacidades y límites pueden ser dentro de algunos de los ámbitos que nos conformas: físico, mental, emocional, social, espiritual.

El texto de hoy no nos deja opción: si somos seguidores del evangelio tenemos que apoyar a los demás.

Y podemos poner infinidad de pretextos. No hemos estudiado, no tenemos dinero, no somos líderes, no tenemos tiempo, el trabajo nos absorbe, los traumas personales me bloquean…

Más, el texto no nos deja más que dos opciones: ser benditos o ser malditos. Benditos si ayudamos, malditos si no lo hacemos. 

¿Qué actitudes necesitamos para poder apoyar a los demás?

  • Aceptar la frase que dice: nadie es tan limitado (pobre) que no puede aportar ni nadie tienen tantas capacidades (rico) que no necesita ayuda. Es decir tener la actitud de solidaridad.
  • Dejar de “No ver, no escuchar, no hablar”. Es decir, comenzar a darnos cuenta de la realidad de nuestros prójimos. Hay que acercarnos a las personas con las que convivimos en el día a día: vecinos, amigos, familiares.

Es importante señalar que con los medios de comunicación actuales nuestro entorno se ha ampliado. De ahí que como ciudadanos podamos apoyar a las personas que viven en otros lugares del país o del mundo, como se ha visto en estos días con la situación de los normalistas.

Más, en lo personal, considero que el compromiso primero es con los cercanos, puesto que esto exige perseverancia y eficacia.

Así que mira a tu alrededor, descubre a las personas que necesitan tu apoyo. Arriésgate a acercarte a ellos. Ofrece tu ayuda.

Azrael el Testigo

domingo, 16 de noviembre de 2014

Al que tiene se le dará más

Evangelio según San Mateo 25,14-30. Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: El Reino de los Cielos es también como un hombre que, al salir de viaje, llamó a sus servidores y les confió sus bienes. A uno le dio cinco talentos, a otro dos, y uno solo a un tercero, a cada uno según su capacidad; y después partió. En seguida, el que había recibido cinco talentos, fue a negociar con ellos y ganó otros cinco. De la misma manera, el que recibió dos, ganó otros dos, pero el que recibió uno solo, hizo un pozo y enterró el dinero de su señor. Después de un largo tiempo, llegó el señor y arregló las cuentas con sus servidores. El que había recibido los cinco talentos se adelantó y le presentó otros cinco. 'Señor, le dijo, me has confiado cinco talentos: aquí están los otros cinco que he ganado'. 'Está bien, servidor bueno y fiel, le dijo su señor, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor'. Llegó luego el que había recibido dos talentos y le dijo: 'Señor, me has confiado dos talentos: aquí están los otros dos que he ganado'. 'Está bien, servidor bueno y fiel, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor'. Llegó luego el que había recibido un solo talento. 'Señor, le dijo, sé que eres un hombre exigente: cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has esparcido. Por eso tuve miedo y fui a enterrar tu talento: ¡aquí tienes lo tuyo!'. Pero el señor le respondió: 'Servidor malo y perezoso, si sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido, tendrías que haber colocado el dinero en el banco, y así, a mi regreso, lo hubiera recuperado con intereses. Quítenle el talento para dárselo al que tiene diez, porque a quien tiene, se le dará y tendrá de más, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene. Echen afuera, a las tinieblas, a este servidor inútil; allí habrá llanto y rechinar de dientes'.

En la vida recibimos las capacidades para poder responder a nuestro entorno.

Sin embargo, la conciencia de ser competente, de tener los elementos necesarios para responder a los pequeños y grandes retos de la vida, tiene que desarrollarse.

Cada uno tiene sus propias capacidades y es importante hacer un ejercicio de autorreflexión para poder conocerlas. Así que tenemos que reconocer nuestras capacidades a nivel físico, mental, emocional, social y espiritual.

Aunque este ejercicio suele hacerse en la época de la adolescencia y primera juventud, puesto que es la etapa en la que nos preguntamos respecto de nuestra profesión, sobre el trabajo que buscaremos asumir, sobre nuestra misión en la vida…  hoy sabemos que no importa la edad, siempre tenemos la capacidad de aprender nuevas maneras de estar en la vida.

Ahora bien, respecto de la afirmación sobre el beneficio que se obtiene de usar nuestras capacidades, la lógica de la misma es simple: al desarrollar mis capacidades ellas me permiten llenarme de confianza; al llenarme de confianza me siento capaz de probar nuevas cosas. Y al probar nuestras cosas descubro nuevas capacidades. Así, se vuelve un círculo virtuoso.

No podemos dejar de señalar el papel de la familia en este aspecto. Ella es el primer espacio que nos permite descubrir nuestros talentos. Una de las labores  de un padre o madre de familia es apoyar a los hijos para que sean competentes, para que se descubran “capaces de”. ´

Hemos sido llamados a generar “ganancias” en la vida. Nuestro paso por este tiempo y espacio tiene que manifestarse por nuestra contribución a que la vida sea mejor de que como la recibimos.

Un seguidor del evangelio no puede ser un mero espectador, tiene que ser un agente de cambio.

Azrael el Testigo

domingo, 9 de noviembre de 2014

El objeto de las instituciones

Evangelio según San Juan 2,13-22.  Se acercaba la Pascua de los judíos. Jesús subió a Jerusalén y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas sentados delante de sus mesas.Hizo un látigo de cuerdas y los echó a todos del Templo, junto con sus ovejas y sus bueyes; desparramó las monedas de los cambistas, derribó sus mesas y dijo a los vendedores de palomas: "Saquen esto de aquí y no hagan de la casa de mi Padre una casa de comercio".Y sus discípulos recordaron las palabras de la Escritura: El celo por tu Casa me consumirá. Entonces los judíos le preguntaron: "¿Qué signo nos das para obrar así?". Jesús les respondió: "Destruyan este templo y en tres días lo volveré a levantar". Los judíos le dijeron: "Han sido necesarios cuarenta y seis años para construir este Templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?".
Pero él se refería al templo de su cuerpo. Por eso, cuando Jesús resucitó, sus discípulos recordaron que él había dicho esto, y creyeron en la Escritura y en la palabra que había pronunciado.

Cada espacio o instituto tiene que cumplir con su objetivo esencial.

  • La familia es el espacio básico para que un ser humano se desarrolle, puesto que recibe los elementos necesarios para poder estar vivo: cuidados, alimentos, apoyo incondicional, etc.
  • La política es el ámbito en donde se busca el bien común generando espacios de ´diálogo y participación para todos los ciudadanos.
  • La religión, en nuestro caso la fe cristiana católica,  la institución que propone la trascendencia en la vida, de tal manera, que somos capaces de aceptar la presencia de Dios en nuestro caminar y somos capaces de vivir como hijos de Dios, hermanos de los demás y señores de la creación.
  • La escuela es el espacio en donde se comparte la información de la cultura imperante y se conduce a las personas a elegir una profesión.

Cada ámbito tiene su objetivo es verdad, más se entrelazan entre sí. Los procesos en uno de ellos impactan en los demás, ya que en todos ellos, son los mismos seres humanos quienes interactúan entre sí.

Ahora bien, en todos los ámbitos existe el peligro de corromper su objetivo central cuando lo que se busca no es cumplir el objeto de la institución sino obtener ventajas de la misma.

Son innumerables los ejemplos de la corrupción de las instituciones. Más, la cuestión es reconocer que la corrupción se hace presente porque nosotros mismos dejamos que suceda.

Así, no podemos cruzarnos de brazos ante la situación que se vive en nuestro país. Como seguidores de Jesucristo también tenemos que denunciar lo que acontece y tomar partido, así como Jesús lo hizo.

Azrael el Testigo.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Se trata de ser prójimos para ser plenos

Evangelio según San Mateo 25,31-46.  Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver'. Los justos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?'. Y el Rey les responderá: 'Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo'. Luego dirá a los de su izquierda: 'Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron'. Estos, a su vez, le preguntarán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?'. Y él les responderá: 'Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo'. Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna".

Más claro no puede ser el mensaje de este día.

No serás pleno por cumplir ritos sino por compartirte y apoyar a los demás. La descripción del amor cristiano se refleja en el texto de este domingo: es estar atento a las necesidades de nuestros prójimos y atenderlas.

Así, no decimos que no participemos en los ritos, son un espacio para tomar conciencia y fuerza de nuestras convicciones, más sin embargo, no podemos quedarnos solamente en ellos. Los ritos nos recuerdan que somos parte de una comunidad de fe. Encontramos personas que comparten nuestras convicciones y nos apoyamos mediante la oración.

Más, son las acciones a favor de los demás las que nos permiten hacer realidad nuestras convicciones.

¿Qué tengo que hacer para poder responder a las necesidades de los demás?

  • Lo primero es abrir los ojos y observar nuestra realidad. Hoy en día, es algo que hemos ido perdiendo. Se necesita recuperar la convivencia con los vecinos, se necesita conocer lo que acontece en nuestro fraccionamiento. Y si queremos dar un paso más allá, tenemos que estar informados de nuestra realidad social, económica y política.
  • Lo segundo es no sentirnos ajenos, es decir, sabernos prójimos. El concepto prójimo se refiere a tener la actitud de acercarnos a los demás. Reconocerlos como personas cercanas a nuestra vida. El nivel máximo de este aspecto son las personas que luchan por los derechos humanos de cualquier persona en cualquier parte del mundo. Se trata de dar un paso al frente para que el otro te pueda ver y que sepa que estas ahí para él.
  • Lo tercero es actuar. Tenemos que realizar acciones a favor de los demás. No se trata de dar dinero, sino de compartir de la manera como mejor podamos hacerlo: tiempo, esfuerzo, escuchar, abrazar, cooperar, decir palabras de aliento, participar en organizaciones, etc….. cada quien tiene que encontrar la manera como puede apoyar de manera efectiva a los demás.

No puedo dejar de recordar un elemento que ya he señalado: el apoyar a los demás implica ser solidarios y subsidiarios. Esto es, te ayudo sólo en aquello que no puedes hacer y hasta que tu ya puedas hacerlo. Se trata de apoyar para que los demás caminen y no para que sean dependientes de nosotros. Con ello evitamos el problema del poder y la dependencia.

Azrael el Testigo.