domingo, 5 de octubre de 2014

Poseer o perder el Reino

Evangelio según San Mateo 21,33-46. Jesús agregó: "¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos? Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos". Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos. Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta.

¿Cuales son tus frutos?

Ser seguidor de Jesucristo implica el que tenemos que generar una manera nueva de estar en nuestra vida y en nuestro entorno.

Insisto en una idea que he retomado con anterioridad: no por ir a misa o recibir los sacramentos soy un discípulo del evangelio.

Se requiere mostrar con nuestras actitudes y acciones que esto es una realidad en nuestra vida cotidiana.

  • ¿Qué tanto camino en la vida lleno de confianza  en la presencia de Dios Padre/Madre, superando el miedo natural que como seres humanos experimentamos?
  • ¿Qué tanto soy capaz de comprender a los demás y por ello de perdonar sus errores, puesto que reconozco que ellos son iguales a mí, esto es, que tienen capacidades y límites?
  • ¿Qué tanto soy “dueño” de mis pensamientos, sentimientos y acciones ante las cosas o situaciones que vivo o me dejo dominar por estas cosas y situaciones?
  • ¿Qué tanto dedico un momento para la oración y meditación que me permiten conocer mis capacidades y límites personales?
  • ¿Qué tanto aporto para que mi realidad sea mejor, no sólo para mí, sino también para mis prójimos?

Ir más allá del decir, para así poder pasar al querer y al hacer es el gran reto que como seguidores de Jesucristo hoy tenemos que asumir. De otra manera corremos el peligro de que nos sea quitado el regalo de la fe.

Azrael el Testigo

No hay comentarios.: