domingo, 27 de abril de 2014

El evangelio es un libro de fe.

Evangelio según San Juan 20,19-31. Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: "¡La paz esté con ustedes!". Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. Jesús les dijo de nuevo: "¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes". Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: "Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan". Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús. Los otros discípulos le dijeron: "¡Hemos visto al Señor!". El les respondió: "Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré". Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: "¡La paz esté con ustedes!". Luego dijo a Tomás: "Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe". Tomas respondió: "¡Señor mío y Dios mío!". Jesús le dijo: "Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!". Jesús realizó además muchos otros signos en presencia de sus discípulos, que no se encuentran relatados en este Libro. Estos han sido escritos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y creyendo, tengan Vida en su Nombre.

En los siglos II y III de la fe cristiana, los cristianos quisieron explicar las verdades de la fe con el razonamiento. La consecuencia es que la Iglesia se centró más en los dogmas que en el testimonio de vida.

En los últimos siglos, el desarrollo de la ciencia, de nueva cuenta ha llevado a los cristianos a buscar demostrar que la fe tiene una base comprobable desde los elementos científicos:

Así, tenemos el análisis linguístico de la biblia que nos ha llevado a hablar de sus géneros literarios, de las escuelas de autores, de las tradiciones orales, de la fuente Q, etc. También se han ampliado los estudios par encontrar vestigios del Jesús histórico y se ha demostrado que la fecha del nacimiento no es exacta, que la navidad no aconteció el 25 de noviembre, que los personajes históricos mencionados como es un emperador o el mismo Poncio Pilato no pudieron coincidir con lo contado en el evangelio. Se han excavado en los lugares en donde se desarrollaron los acontecimientos para comprender el estilo de vida y la cultura de los orígenes de Jesús.

Y esta bien que ampliemos nuestros conocimiento en materia de nuestra fe desde la razón. No estamos a favor de una fe que no sepa dar razones.

Más, la cuestión básica no podemos olvidarla y hoy se nos recuerda en el evangelio a ocho días de haber celebrado la Resurección de Nuestro Señor Jesucristo . Esta cuestión básica es que los relatos de los evangelio fueron “escritos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y creyendo, tengan Vida en su Nombre”.

Es decir, los evangelios son una invitación a creer en la persona de Jesús.

Los primeros cristianos comprendieron bien esto y se lanzaron a dar testimonio de su fe. Anunciaban a todos que Jesús es el Mesías y se comprometían con Él y con el Reino.

La gran consecuencia de este compromiso es que hoy podemos llamarnos cristianos.

Así,  la mejor definición que podemos encontrar de un cristiano es “Aquel que cree en Jesucristo sin haberlo visto.”

Por lo que se necesitan testigos de fe para asegurar que haya otros que sigan la propuesta de Aquel que es nuestro Señor Resucitado y que, a pesar de las debilidades de los mismos testigos, sigue presente en la historia de la humanidad después de 2000 mil años.

Azrael el Testigo.

domingo, 20 de abril de 2014

Pascua 2014: Resucitó!!!

Evangelio según San Juan 20,1-9.  El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto". Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo, y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó. Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos.

La fe cristiana nace con la Resurrección de Jesús y es lo que le da sentido.

El ser humano, desde sus inicios, se pregunta sobre la muerte y lo que sigue despúes de ella.

La ciencia y la religión nacen desde la presencia de la muerte. Una es para el antes, la segunda para el despúes.

  • La ciencia busca retrasarla, y claro que lo ha logrado, puesto que hoy nuestra esperanza de vida esta arriba de los 70 años.
  • La creencia religiosa busca consolar a los individuos ante el hecho inevitable de morir.

Por lo que tenemos que dar a cada una su lugar y no buscar revolverlas. La ciencia se basa en el raciocinio, la religión en la fe.

La fe cristiana nos dio la convicción de que la muerte es derrotada, de que Jesús logra vencerla gracias a su fidelidad a Dios Padre.

Ahora bien, es claro que moriremos, más ya sabemos el camino de vida que tenemos que recorrer: ser fieles a la voluntad del Padre manifestada en el evangelio de Jesucristo.

La Buena Nueva de Jesucristo, del Resucitado, desde nuestra experiencia, se sintetiza en que todos somos hijos de Dios, hermanos de los demás y señores de la creación.

Actuar desde estas líneas de acción es lo que permite que seamos portadores de vida y testigos del Resucitado en nuestro entorno en que nos desarrollamos.

El Resucitado implica que la vida, el movimiento, el cambio tiene que estar presente en nuestra vida.

Felices Pascuas de Resurección!!

Azrael el Testigo.

sábado, 19 de abril de 2014

Sábado Santo 2014. La congruencia de Jesús: vivir con esperanza.

En este año hemos propuesto reflexionar respecto de la congruencia. Como se ha dicho, la congruencia se refleja en que hay sintonía entre el pensar, el decir y el hacer.

Jesús, se lanzó a su misión, con la confianza en Dios. No podemos dejar de señalar el acontecimiento con el que inicia su ministerio: la tentación en el desierto. En ella se le pide no confiar en Dios más Él no cede ante dicha propuesta. Desde un inicio sabe “en Quien a puesto su confianza” y será congruente con su opción, incluso aceptando la muerte.

Quien ha sepultado a un ser querido, quien ha vivido el fracaso total, ha experimentado la sensación de que todo ha terminado. Es cuando parece que la muerte, entendida como el fin, como la gran enemiga de todos los proyectos, ha triunfado.

El sábado es el otro día después de la tragedia. Es el día en que se pierde el rumbo; es el día en que el peso del fracaso nos abruma; es el día en que el dolor y la tristeza se hacen presentes. Y así, lo reflejarán los apóstoles, quienes se concentrarán y encerrarán en una casa por miedo a que ellos mismos sean apresados y muertos

Más, desde la perspectiva cristiana, el sábado es el día de la esperanza.

Jesús a lo largo del evangelio nos ha invitado a que nuestra fe se traduzca en esperanza en Dios, es decir, en confiar en que el plan de Dios es más grande que nuestra propuesta personal: “Si quieres que pase de mi este cáliz, más no se haga mi voluntad sino la tuya”, “En tus manos encomiendo mi espíritu”, “Hasta el más pequeño de tus cabellos esta contado”.

La esperanza es la parte creativa de la fe. Es la que es capaz de ver más allá de lo presente. Es la que nos permite descubrir los caminos nuevos a partir de los acontecimientos que vivimos. La esperanza es la virtud del profeta.

La esperanza nos mueve a tener una visión de vida llena de optimismo. Aunque reconocemos el fracaso y el error, no nos detenemos en ellos, puesto que reconocemos nuestras capacidades para volver intentarlo. Así mismo, aunque logremos el triunfo, tampoco nos quedamos en este, puesto que sabemos que hay otras metas por alcanzar. La esperanza nos mantiene “insatisfechos” y con el deseo de seguir adelante.

La esperanza se mueve por la convicción del “ya pero todavía no”. Esto es, sabemos y conocemos la meta de nuestra vida, más como aún no hemos llegado a la misma. Reconocemos que estamos en proceso. Somos conscientes de los pasos dados, aprendemos de ellos y planeamos los siguientes. Con lo cual, tenemos que afirmar que la esperanza no es ingenua, sino realista.

Hoy,  a diferencia de los apóstoles,  sabemos  que Jesús vence a la muerte. Este hecho es la base de nuestra fe. Es lo que motiva nuestra esperanza. Es lo que alienta nuestro actuar desde los valores cristianos.

Que nuestra espera en este sábado se traduzca en una vida llena de confianza.

Azrael el Testigo.

viernes, 18 de abril de 2014

Viernes Santo 2014. La congruencia de Jesús: la responsabilidad de su muerte.

Evangelio según San Juan 18,1-40.19,1-42. Era el día de la Preparación de la Pascua, alrededor del mediodía. Pilato dijo a los judíos: "Aquí tienen a su rey". Ellos vociferaban: "¡Que muera! ¡Que muera! ¡Crucifícalo!". Pilato les dijo: "¿Voy a crucificar a su rey?". Los sumos sacerdotes respondieron: "No tenemos otro rey que el César". Entonces Pilato se lo entregó para que lo crucificaran, y ellos se lo llevaron. Jesús, cargando sobre sí la cruz, salió de la ciudad para dirigirse al lugar llamado "del Cráneo", en hebreo "Gólgota". Allí lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a cada lado y Jesús en el medio. Pilato redactó una inscripción que decía: "Jesús el Nazareno, rey de los judíos", y la hizo poner sobre la cruz. Muchos judíos leyeron esta inscripción, porque el lugar donde Jesús fue crucificado quedaba cerca de la ciudad y la inscripción estaba en hebreo, latín y griego. Los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato: "No escribas: 'El rey de los judíos', sino: 'Este ha dicho: Yo soy el rey de los judíos'. Pilato respondió: "Lo escrito, escrito está". Después que los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestiduras y las dividieron en cuatro partes, una para cada uno. Tomaron también la túnica, y como no tenía costura, porque estaba hecha de una sola pieza de arriba abajo, se dijeron entre sí: "No la rompamos. Vamos a sortearla, para ver a quién le toca". Así se cumplió la Escritura que dice: Se repartieron mis vestiduras y sortearon mi túnica. Esto fue lo que hicieron los soldados. Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: "Mujer, aquí tienes a tu hijo". Luego dijo al discípulo: "Aquí tienes a tu madre". Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa. Después, sabiendo que ya todo estaba cumplido, y para que la Escritura se cumpliera hasta el final, Jesús dijo: Tengo sed. Había allí un recipiente lleno de vinagre; empaparon en él una esponja, la ataron a una rama de hisopo y se la acercaron a la boca. Después de beber el vinagre, dijo Jesús: "Todo se ha cumplido". E inclinando la cabeza, entregó su espíritu.

La congruencia conlleva  responsabilidad.

La responsabilidad implica que tenemos la perspectiva a futuro de nuestro pensar, decir y actuar. Tenemos una noción de las consecuencias que nuestro caminar conlleva y por lo mismo uno se sabe responsable de todo este proceso.

Saber responder de la triada Pensar-Decir-Hacer, es lo que nos permite madurar.

Jesús es responsable, esto es, el decide asumir su Pasión y Muerte como el medio para lograr su meta de trascender.

Hay diversos momentos del evangelio en el que se manifiesta lo anterior:

  • En diversos momentos quieren apresar a Jesús más É se les escapa y el texto expone la razón. “no había llegado la hora”.
  • Antes de ir a Jerusalén se transfigura para mostrar la meta que se logrará a través de su Pasión y Muerte.
  • Jesús les manifiesta a los apóstoles de manera directa que irán a Jerusalén para morir. Y cuando Pedro lo quiere convencer de lo contrario, le llama incluso Satanás, porque el enemigo siempre quiere que hagamos las cosas fáciles.
  • Son claras las frases de Jesús en este sentido a lo largo del evangelio: “si el grano de trigo no muere…”, “quien quiera salvar su vida la perderá, más quien pierda su vida, la salvará…”, “nadie tiene más amor que quien da la vida por sus amigos…”

Por lo que podemos afirmar que Jesucristo sabe desde el inicio de su ministerio las consecuencias de su caminar. Ha reconocido que la meta de transformación que busca pasa por Jerusalén, por su Pasión y Muerte.

Así, morir en la cruz, no es sino una expresión más de la congruencia de Jesús.

Azrael el Testigo.

jueves, 17 de abril de 2014

Jueves Santo 2014. La congruencia de Jesús: el servicio.

Evangelio según San Juan 13,1-15. Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin. Durante la Cena, cuando el demonio ya había inspirado a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo, sabiendo Jesús que el Padre había puesto todo en sus manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios, se levantó de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura.
Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura. Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: "¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?". Jesús le respondió: "No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás". "No, le dijo Pedro, ¡tú jamás me lavarás los pies a mí!". Jesús le respondió: "Si yo no te lavo, no podrás compartir mi suerte". "Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!". Jesús le dijo: "El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Ustedes también están limpios, aunque no todos". El sabía quién lo iba a entregar, y por eso había dicho: "No todos ustedes están limpios". Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo: "¿comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor; y tienen razón, porque lo soy. Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes."

En este Triduo Santo nos centraremos en la reflexión de la congruencia en la vida de los seguidores de Jesucristo.

En la visión común se tiene por congruente a la persona que tiene en sintonía su pensar, expresado en su decir y realizado en su hacer o actuar.

La triada Pensar-Decir-Hacer es poderosa y es la base para poder afirmar que una persona tiene congruencia.

Pues bien, en este día, Jesús realiza la acción de lavar los pies a sus discípulos para manifestar la congruencia en su mensaje del servicio a los demás. Muchas son las frases que podemos encontrar en los Evangelios al respecto de este tema.

El servicio implica que nuestra perspectiva de vida esta abierta a los demás. Que hemos superado ya la etapa infantil en la que consideramos que todos están para satisfacer nuestras necesidades y nos sabemos adultos, con la capacidad de ser provedores de los demás.

El servicio nace desde la perspectiva de igualdad. Los seres humanos tenemos capacidades y límites. Así que, hoy te apoyo desde mis capacidades sabiendo que otros me apoyarán o me han apoyado para superar mis límites. Superar la perspectiva de que los buenos ayudan a los malos o pecadores, es uno de los retos más grandes de los cristianos hoy en día.

Ahora bien , el servicio tiene que estar acompañado de dos características básicas: la solidaridad y la subsidiaridad. Lo cual se traduce en la frase. “te apoyo en tanto cuanto tú desarrollas tus capacidades”.

Es por esto, que el servicio a los demás tiene que nacer desde las necesidades del otro. Tiene que realizarse desde un plan de crecimiento tanto de uno mismo como del otro. Requiere plantearse metas para así desarrollar acciones efectivas de apoyo.

El servicio desde la perspectiva cristiana es para desarrollar la autonomía en las personas. No es para generar dependencia, no es para tener subordinados. El mayor logro de una persona que  apoyo a los demás es cuando estos le dicen “gracias, ya puedo hacerlo yo”.

Así, el servicio es una expresión de amor, de libertad, de crecimiento mutuo.

Si relees los evangelios en estos días, podrás constatar como Jesús siempre tuvo esta perspectiva del servicio: es para desarrollar a las personas.

Jueves Santo, tradicionalmente se celebra el Amor de Jesús manifestado en la Eucaristía.  Hoy te invito a reflexionar en la otra manifestación de este Amor: el servicio a los demás.

Azrael el Testigo.

domingo, 13 de abril de 2014

Salvarse a sí mismo

Evangelio según San Mateo 26,3-5.14-75.27,1-66.
Unos días antes de la fiesta de Pascua, los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron en el palacio del Sumo Sacerdote, llamado Caifás, y se pusieron de acuerdo para detener a Jesús con astucia y darle muerte… 
Cuando amaneció, todos los sumos sacerdotes y ancianos del pueblo deliberaron sobre la manera de hacer ejecutar a Jesús. Después de haberlo atado, lo llevaron ante Pilato, el gobernador, y se lo entregaron…   Jesús compareció ante el gobernador, y este le preguntó: "¿Tú eres el rey de los judíos?". El respondió: "Tú lo dices". Al ser acusado por los sumos sacerdotes y los ancianos, no respondió nada. Pilato le dijo: "¿No oyes todo lo que declaran contra ti?". Jesús no respondió a ninguna de sus preguntas, y esto dejó muy admirado al gobernador. Pilato continuó: "¿Y qué haré con Jesús, llamado el Mesías?". Todos respondieron: "¡Que sea crucificado!". El insistió: "¿Qué mal ha hecho?". Pero ellos gritaban cada vez más fuerte: "¡Que sea crucificado!". Los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio y reunieron a toda la guardia alrededor de él. Entonces lo desvistieron y le pusieron un manto rojo. Luego tejieron una corona de espinas y la colocaron sobre su cabeza, pusieron una caña en su mano derecha y, doblando la rodilla delante de él, se burlaban, diciendo: "Salud, rey de los judíos". Después de crucificarlo, los soldados sortearon sus vestiduras y se las repartieron; y sentándose allí, se quedaron para custodiarlo. Colocaron sobre su cabeza una inscripción con el motivo de su condena: "Este es Jesús, el rey de los judíos"…     De la misma manera, los sumos sacerdotes, junto con los escribas y los ancianos, se burlaban, diciendo: "¡Ha salvado a otros y no puede salvarse a sí mismo! Es rey de Israel: que baje ahora de la cruz y creeremos en él. Ha confiado en Dios; que él lo libre ahora si lo ama, ya que él dijo: "Yo soy Hijo de Dios". También lo insultaban los ladrones crucificados con él….    Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, las tinieblas cubrieron toda la región. Hacia las tres de la tarde, Jesús exclamó en alta voz: "Elí, Elí, lemá sabactani", que significa: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"… Entonces Jesús, clamando otra vez con voz potente, entregó su espíritu.

Comenzamos la semana mayor, la llamada Semana Santa, con el Domingo de Ramos… para quien participa en la procesión escuchará dos evangelios…. uno al inicio de la procesión de Ramos que recuerda la entrada de Jesús a Jerusalén… y el segundo es el texto de la celebración litúrgica que nos recuerda la Pasión y Muerte de Jesús.

Al comenzar estos días centrales de la vida de fe los cristianos, uno de los mensajes centrales es que acompañar el proceso de Jesús nos lleva a pensar en la salvación de los demás.

Es central la frase que le lanzan a Jesús en la cruz referente a que ha salvado a otros más a sí mismo no puede salvarse.

Y es central porque en esto estriba la fuerza de la fe cristiana. La búsqueda de nuestra propia salvación solo se logra a través de colaborar en la salvación de los demás.

Esto esta en sintonía con la afirmación: “quien quiera salvar su vida la perderá, más quien pierda su vida por el evangelio la salvará”, dicha también por Jesús.

Nuestra transformación personal no se logra pensando en uno mismo sino pensando en los demás; abriendo nuestro horizonte hacia nuestro entorno social; siendo conscientes de los procesos de las personas que son nuestros “prójimos”; realizando acciones que promueven el crecimiento de los demás.

Así, que Jesús no busque salvarse a sí mismo no es sino ser congruente con su  mensaje.

Hoy en día, nuestra persona es lo más importante. Todo nuestro mundo actual se encuentra centrado en defender los derechos individuales por encima de los colectivos. El evangelio nos invita a recorrer otro camino para lograr la plenitud.

‘¿Te animas?

Azrael el Testigo.

PD. En esta semana santa te invitamos a que enciendas una vela todos los días de las 8 a las 9 p.m. como signo de oración de unos por otros.

domingo, 6 de abril de 2014

Nuestro Dios es humano

Evangelio según San Juan 11,1-45. Al enterarse de que Jesús llegaba, Marta salió a su encuentro, mientras María permanecía en la casa.  Marta dijo a Jesús: "Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero yo sé que aun ahora, Dios te concederá todo lo que le pidas". Jesús le dijo: "Tu hermano resucitará".  Marta le respondió: "Sé que resucitará en la resurrección del último día". Jesús le dijo: "Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?". Ella le respondió: "Sí, Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo". Después fue a llamar a María, su hermana, y le dijo en voz baja: "El Maestro está aquí y te llama".  Al oír esto, ella se levantó rápidamente y fue a su encuentro. Jesús no había llegado todavía al pueblo, sino que estaba en el mismo sitio donde Marta lo había encontrado.  Los judíos que estaban en la casa consolando a María, al ver que esta se levantaba de repente y salía, la siguieron, pensando que iba al sepulcro para llorar allí. María llegó a donde estaba Jesús y, al verlo, se postró a sus pies y le dijo: "Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto". Jesús, al verla llorar a ella, y también a los judíos que la acompañaban, conmovido y turbado, preguntó: "¿Dónde lo pusieron?". Le respondieron: "Ven, Señor, y lo verás". Y Jesús lloró. Los judíos dijeron: "¡Cómo lo amaba!". Pero algunos decían: "Este que abrió los ojos del ciego de nacimiento, ¿no podría impedir que Lázaro muriera?". Jesús, conmoviéndose nuevamente, llegó al sepulcro, que era una cueva con una piedra encima, y dijo: "Quiten la piedra". Marta, la hermana del difunto, le respondió: "Señor, huele mal; ya hace cuatro días que está muerto". Jesús le dijo: "¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?". Entonces quitaron la piedra, y Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo: "Padre, te doy gracias porque me oíste. Yo sé que siempre me oyes, pero lo he dicho por esta gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado". Después de decir esto, gritó con voz fuerte: "¡Lázaro, ven afuera!". El muerto salió con los pies y las manos atados con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: "Desátenlo para que pueda caminar". Al ver lo que hizo Jesús, muchos de los judíos que habían ido a casa de María creyeron en él.

Es importante rescatar la humanidad de Jesús.

Nos hemos centrado siempre en la divinidad, más nosotros afirmamos que Jesuscristo es Dios y Hombre.

Nuestra fe se basa en esta dualidad que conforma la naturaleza de Quien es el centro de nuestra fe.

Es de llamar la atención los rasgos humanos de Jesús en el relato:

  • LA AMISTAD. Jesús ha generado lazos de amistad, de cercanía con las personas. No sólo es con los apóstoles sino con familias que han aceptado sus palabras y que le daban alojamiento. La experiencia de tenerlo en casa permitió que las personas, como Lázaro, Martha y María se sintieran cercanos a Él. Así, nuestro Dios es un Dios Amigo, con el que podemos ser nosotros mismos y no asumir poses.
  • LA TURBACIÓN.  De acuerdo al diccionario esto consiste en “la alteración del ánimo de una persona de forma que se quede sin saber qué decir ni qué hacer”. Jesús, nuestro Dios, vive un momento en el que no sabe qué decir no qué hacer. ¿Acaso no hemos experimentado eso también? Es de los momentos más humanos que podemos descubrir en Jesucristo. En nuestro mundo actual racional y lleno de efectividad, el no saber que hacer también es parte de nuestra realidad.
  • EL LLANTO. Un amigo me acaba de decir  en estos días la frase “ahora entiendo cuando dicen que la tristeza duele”, puesto que esta viviendo un momento así. Jesús, expresa su tristeza con el llanto. No tiene verguenza de que lo vean llorar, de manifestar que se siente afectado por el dolor de las personas y por su propia tristeza. Por esto, recuperar el elemento emocional de nuestra persona es importante. Dejarnos sentir, manifestar nuestras emociones, compartir alegrías y llantos, esperanzas y frustraciones…es parte de nuestra caminar en la fe.
  • LA SOLIDARIDAD. Los rasgos humanos que se manifiestan en el relato confluyen para mostrar uno de los rasgos fundamentales que nos ha permitido sobrevivir como especie.  El apoyar a los demás con nuestras capacidades. Jesús se hace solidario y busca una solución a la situación. Genera un milagro, restaura de nueva cuenta una vida. De eso se trata la solidaridad. No es solo solucionar una situación sino que además dicha solución generé nueva vida, permita a los demás desarrollarse.

El día que descubrí que mi Dios también era humano, decidí que valía la pena ser discípulo  deJesucristo. Se nos pide que seamos humanos entre nosotros. Y aunque parece sencillo, sabemos que por la misma historia de la humanidad, que muchas veces hemos errado el camino.

Nos acercamos a la Pascua. ¿Eres humano con los cercanos a tu vida?

Azrael el Testigo