Evangelio según San Lucas 23,35-43. El pueblo permanecía allí y miraba. Sus jefes, burlándose, decían: "Ha salvado a otros: ¡que se salve a sí mismo, si es el Mesías de Dios, el Elegido!". También los soldados se burlaban de él y, acercándose para ofrecerle vinagre, le decían: "Si eres el rey de los judíos, ¡sálvate a ti mismo!". Sobre su cabeza había una inscripción: "Este es el rey de los judíos". Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: "¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros". Pero el otro lo increpaba, diciéndole: "¿No tienes temor de Dios, tú que sufres la misma pena que él? Nosotros la sufrimos justamente, porque pagamos nuestras culpas, pero él no ha hecho nada malo". Y decía: "Jesús, acuérdate de mí cuando vengas a establecer tu Reino". El le respondió: "Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso".
El poder siempre es atrayente puesto que es una aspiración que traemos impresa en nuestra naturaleza.
El poder implica que nos reconocemos como capaces para hacer algo. El reconocimiento de dicha capacidad por los demás, es lo que llevo a considerar importante las especialidades enla sociedad. Así, cada persona fue desarrollando sus capacidades para la satisfacción de las necesidades de la comunidad.
Posteriormente la concepción del poder se centro en las personas que ejercían el liderazgo en la comunidad. Estos líderes eran quienes “salvaban al pueblo” de sus enemigos fueran naturales o humanos.
La tentación más grande del poder de un líder es utiizarlo para el propio beneficio y no para el servicio.
Día a día vemos como se cae en dicha tentación. A nivel familiar los padres someten a los hijos o los esposos(as) a la pareja. A nivel escolar, los profesores someten a los alumnos o los alumnos más grandes someten a los más pequeños. A nivel político y social, podemos ver a funcionarios públicos o a líderes de las comunidades que deciden a partir de favores o bien buscando la famosa “mordida” para apoyar a los ciudadanos.
El poder, entendido como nuestras capacidades o habilidades, es para crecer no sólo de manera personal sino también para ayudar a crecer a la comunidad. Si perdemos el rumbo de esto, entonces nos volvermos unos tiranos y ventajistas.
Jesús tuvo varios encuentros con esta tentación. Más siempre supo salir airoso. El texto de este día nos lo muesta en la Cruz venciendo el poder con el servicio.
Todos tenemos poder, ¿lo usamos para el servicio?
Azrael el Testigo
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