Lectura del santo evangelio según san Lucas (17,5-10): En aquel tiempo, los apóstoles le pidieron al Señor: «Auméntanos la fe.» El Señor contestó: «Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: "Arráncate de raíz y plántate en el mar." Y os obedecería. Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: "En seguida, ven y ponte a la mesa"? ¿No le diréis: "Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú"? ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: "Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer."»
La fe es un acto de obediencia.
Hoy en día la obediencia esta fuera de moda. Pensamos que está en contra de la libertad, la cual se considera como el valor básico del siglo XXI.
Sin embargo, la etimología de la palabra obedecer nos dice que significa “saber escuchar”, nos indica que es el proceso que conduce de la escucha atenta a la acción.
Nosotros afirmamos que la fe tiene su base en la escucha de la voz de Dios en nuestra vida.
Por lo que tener fe y obedecer desde la perspectiva del evangelio es lo mismo.
Y es así, que quien escucha a Dios, se vuelve capaz de “mover” su entorno, como se indica en el texto que hemos leído.
¿Qué tanta fe tienes?
Se refleja en que tanto en tu vida obedeces a la palabra de Dios.
Azrael el Testigo.
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