domingo, 25 de noviembre de 2012

El Rey de la verdad.

Evangelio según San Juan 18,33b-37. Pilato volvió a entrar en el pretorio, llamó a Jesús y le preguntó: "¿Eres tú el rey de los judíos?".  Jesús le respondió: "¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?". Pilato replicó: "¿Acaso yo soy judío? Tus compatriotas y los sumos sacerdotes te han puesto en mis manos. ¿Qué es lo que has hecho?". Jesús respondió: "Mi realeza no es de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi realeza no es de aquí".  Pilato le dijo: "¿Entonces tú eres rey?". Jesús respondió: "Tú lo dices: yo soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz".  Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

Tal vez el problema esta en que no nos gusta la verdad.

Solemos escondernos de ella, puesto que la verdad implica el reconocimiento de nuestra realidad, tal y como es. Y en nuestro mundo actual vivimos de la ficción: gastamos un dinero que no tenemos (a través del crédito), escondemos nuestros sentimientos para no “lastimar a los demás” (cuando lo que más lastima es el silencio), solemos decir que la culpa es de los demás, de las circunstancias que nos toco vivir, del destino (cuando todo es consecuencia de una decisión realizada).

En fin. La verdad nos enfrenta con nosotros mismos.

Así que la pregunta es: ¿por qué escondemos la verdad?

Algunas reflexiones al respecto:

a) La vergüenza nos bloquea. Es correcto el sentir pena por los errores que realizamos más estos tienen que ser vistos como un elemento más de la vida. Así, mentimos porque buscamos mostrar que somos perfectos. Y la perfección siempre nos llevará a la mentira puesto que no somos perfectos. Si somos perfectibles.

b) El poder. Siempre nos mueve el poder. No por nada es la gran tentación que a Jesús se le hace en el desierto. Nos gusta el poder, incluso de manera sutil y no solemos admitirlo, más este nos mueve. Así que para no mostrarlo solemos mentir. Más el poder es bueno si este viene desde Dios y para el servicio.

c) El considerar que siempre tenemos que tener lo que queremos nos lleva a mentir. Se cumple la máxima: el fin justicia los medios. Y si tenemos que ocultar aspectos de la vida pues no tenemos empacho en hacerlo.

Vivir en la verdad es vivir como cristiano.  Es aceptar que nuestro rey es Jesucristo. Es escuchar lo que nos propone en su evangelio para ser plenos y felices.

Azrael el Testigo

domingo, 18 de noviembre de 2012

Atentos a la vida

Evangelio según San Marcos 13,24-32. En ese tiempo, después de esta tribulación, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar, las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán. Y se verá al Hijo del hombre venir sobre las nubes, lleno de poder y de gloria. Y él enviará a los ángeles para que congreguen a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales, de un extremo al otro del horizonte. Aprendan esta comparación, tomada de la higuera: cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el fin está cerca, a la puerta. Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.  En cuanto a ese día y a la hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, nadie sino el Padre. Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

Ser atentos a lo que acontece en nuestra vida es clave para poder saber que esperar en la misma.

Muchos vivimos sin tener un momento de reflexión y luego nos hacemos los sorprendidos ante lo que nos pasa y nos toma desprevenidos.

Aprender a observar, estar atentos a su entorno es lo que los profetas hacian en su tiempo y por esto lograba parecer que “sabian" lo que iba a pasar.

“La misión profética se realiza con palabras y con hechos, con ocasión y sin ella amenazados o no por sus oyentes, lo mismo ante un rey que ante el pueblo, sin miedo a ricos ni a los poderosos. El profeta es el centinela de la Alianza. Su misión consiste en interpretar el sentido de la historia y de los acontecimientos de la vida del pueblo a la luz de la fidelidad a la Alianza. Por eso, con frecuencia interpretan las tradiciones de Israel y critican las situaciones vividas por los hombres de su tiempo.” (http://www.rosario.org.mx/doctrina/profetas.htm#L1)

El texto dominical de este día nos invita a estar atentos a los signos de los tiempos para tener la capacidad de responder de la mejor manera a lo que nos acontece.

Azrael el Testigo

domingo, 11 de noviembre de 2012

La intención en la acción si cuenta!!!

Evangelio según San Marcos 12,38-44. Y él les enseñaba: "Cuídense de los escribas, a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los banquetes; que devoran los bienes de las viudas y fingen hacer largas oraciones. Estos serán juzgados con más severidad".  Jesús se sentó frente a la sala del tesoro del Templo y miraba cómo la gente depositaba su limosna. Muchos ricos daban en abundancia.  Llegó una viuda de condición humilde y colocó dos pequeñas monedas de cobre. Entonces él llamó a sus discípulos y les dijo: "Les aseguro que esta pobre viuda ha puesto más que cualquiera de los otros,  porque todos han dado de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir". Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

Participar y aportar sin llevarse los aplausos.

Fue hace varios siglos en los que los autores comenzaron a firmar sus obras literarias, pictóricas, arquitectónicas, musicales, etc… y de ahí comenzo lo que conocemos como de manera moderna los “fans”, los “seguidores”. Y comenzó el deseo de ser reconocido y aplaudido por aquello que el individuo realizaba.

Podemos decir que esto esta bien. Más hay que cuidar no caer en el extremo de hacer las cosas solo para ser aplaudido, que es lo que señala el evangelio en este día.

El mostrarse como “bueno” más en la realidad no tener la actitud de bondad al final de cuentas es una hipocresía. La intención de la acción entra en juego al momento de hacerla.

Los ricos dan en abundancia más dan lo que les sobra, la pobrea da poco más da todo lo que tiene. La actitud marca la diferencia de una acción.

Así pues, la pregunta de este día es: ¿Cuál es tu actitud al realizar una acción? ¿Qué motivaciones internas tienes? Si es una acción a favor de los demás, ¿realmente es solo por ayudar o te quedas esperando algo a cambio? Y si esperas algo a cambio, ¿es solamente el agradeciemiento o como dice en un libro, estas abonando al “banco de favores” y esperas cobrar algún día?

Es por esto importante tener claridad en nuestro interior y manifestar a los demás lo que se espera al momento de apoyarles. Si es solo un gracias, si es una “obligación moral”, si es un “favor a futuro” se vale que así sea, más tenemos que ser claros en ello para evitar futuros problemas.

Al final de cuentas, la transparencia del corazón comienza en nosotros mismos y la congruencia de pensamiento, palabra y acción son consecuencia de ella.

Azrael el Testigo

PD. Yo sigo haciendo oración por tí. Recuerda hacer oración por todos.

domingo, 4 de noviembre de 2012

El amor nace de saber escuchar

Evangelio según San Marcos 12,28b-34. Un escriba que los oyó discutir, al ver que les había respondido bien, se acercó y le preguntó: "¿Cuál es el primero de los mandamientos?". Jesús respondió: "El primero es: Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor; y tú amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas.  El segundo es: Amarás a tu prójimo como a tí mismo. No hay otro mandamiento más grande que estos". El escriba le dijo: "Muy bien, Maestro, tienes razón al decir que hay un solo Dios y no hay otro más que él, y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios". Jesús, al ver que había respondido tan acertadamente, le dijo: "Tú no estás lejos del Reino de Dios". Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas. Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

El mandamiento principal ya lo conocemos: se trata de amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma, con todo el espíritu y con todas las fuerzas;  y al prójimo como a uno mismo.

Quiero insistir en que no podemos amar al prójimo si no tenemos amor hacia nosotros mismos. Siempre se nos ha insistido que el amor es olvidarnos de nuestra persona, más el mandato  no indica esto, puesto que como dice el dicho popular “nadie puedar dar lo que no tiene”, así que no puedes amar a los demás si primero no descubres y vives el amor hacia tu persona.

Más, me interesa en este ocasión señalar un aspecto que suele pasar desapercibido. El mandato del amor tiene como antecedente la frase: ¡Escucha!

Escuchar implica: estar atento a nuestro entorno, ser capaces de hacer silencio, observar. Implica un acto de humildad puesto que es reconocer que no tenemos todas las respuestas.

Escuchar es lo que nos permite ser sabios y así tomar las mejores decisiones, como es el decidir amar.

Así que para hablar de amor en tu vida, revisa que tan capaz eres de escuchar a tu persona, a los demás y a Dios.

Azrael el Testigo.