Evangelio según San Mateo 22,15-21. Los fariseos se reunieron entonces para sorprender a Jesús en alguna de sus afirmaciones. Y le enviaron a varios discípulos con unos herodianos, para decirle: "Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios, sin tener en cuenta la condición de las personas, porque tú no te fijas en la categoría de nadie. Dinos qué te parece: ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no?". Pero Jesús, conociendo su malicia, les dijo: "Hipócritas, ¿por qué me tienden una trampa? Muéstrenme la moneda con que pagan el impuesto". Ellos le presentaron un denario. Y él les preguntó: "¿De quién es esta figura y esta inscripción?". Le respondieron: "Del César". Jesús les dijo: "Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios". Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.
Dios es para la intimidad y la política para lo social, por lo tanto se tienen que separar.
Una de las afirmaciones más fuertes en la historia de México es que las creencias personales no pueden ser parte de las creencias políticas, argumentando que eso es nocivo para la sociedad en general. Sin embargo, es ilusorio pensar que al tomar una decisión política una persona renuncie a sus convicciones personales, puesto que la misma política se basa en ellas. Un político es de tal o cual corriente por sus convicciones personales.
Más, no es de nuestro interes el centrarnos en lo anterior, sino en mostrar la propuesta del evangelio para lograr nuestra plenitud personal.
La propuesta del texto de este domingo es saber distinguir.
Hoy en día estamos en la época de la síntesis. Todo lo queremos rápido y fácil. Queremos que la frase: “una imagen vale más que mil palabras” sea utilizada en todos los ámbitos de nuestra vida. Nos cuesta detenernos a analizar lo que nos acontece, descubrir sus causas, vislumbrar sus consecuencias, señalar responsabilidades… por esto nos cuesta mucho trabajo el saber distinguir.
Así, solemos hacer afirmaciones con tintes absolutistas, que a nivel de relaciones interpersonales, suelen generar conflictos con las personas con quienes nos relacionamos.
Para aprender a distinguir aplicado a nuestras relaciones se necesita:
- Saber Observar: darnos cuenta de lo que esta a nuestro alrededor. En el caso de las relaciones interpersonales se traduce en saber escuchar. Como ya lo sabes no es solo darnos cuenta de las palabras sino de quien es quien nos la expresa y el momento en que nos las manifiesta.
- Identificar los mátices: saber determinar lo que caracteriza a cada una de las partes, señalando los límites de cada una de ellas. Tener claro las palabras que se expresaron, el tono en que se dijeron, los sentimientos que muestran, las circunstancias en que se expresaron, la finalidad de manifestarlas.
- Retroalimentar: ser capaces de preguntar a los demás para poder generar el diálogo que lleve a buscar un proceso para dilucidar la situación. El no quedarnos con nuestras propias ideas sino buscar ampliar la perspectiva con la visión del otro nos lleva a tener mayor claridad en lo que acontece.
Distinguir es saber ubicar cada cosa en su lugar. Es una capacidad que nos permite no complicarnos la vida.
Desarrolla la habilidad, te aseguró que te ayudará a superar problemas cotidianos que se presentan en la vida.
Azrael el Testigo
PD. enciende una vela los miércoles a las 9 p.m.
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