Evangelio según San Mateo 18,15-20 Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos. Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano o publicano. Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. También les aseguro que si dos de ustedes se unen en la tierra para pedir algo, mi Padre que está en el cielo se lo concederá. Porque donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, yo estoy presente en medio de ellos". Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.
Una de las claves del caminar como cristiano es que somos hermanos de los demás.
Esto se refleja en la vivencia de la solidaridad.
La solidaridad tiene al menos dos niveles que se complementan entre sí:
El primero es el de la oración. Ser solidario comienza haciendo oración con otros y para otros.
Y tal es su fuerza que el texto evangélico afirma que si dos o más piden en nombre de Jesús, entonces eso que piden se les concederá. La pregunta es: ¿creemos en ello? ¿Acaso no has hecho oración con otros muchas veces y eso que se pide parece que no llega?
Hay que entender que la oración tiene varios aspectos.
Muchos de nosotros prensamos que orar es pedir y pedir. Y esto es solo un aspecto de la oración. El aspecto más importante de hacer oración es escuchar la voluntad del Padre. La actitud de escucha es la que nos orienta para saber pedir aquello que nos permite ser plenos.
El segundo nivel de la solidaridad es la acción a favor de los demás.
Se requiere que también los que oran se pongan a actuar. Una vez descubierta la necesidad hay que descubrir los medios y lo que cada uno pueda aportar para dar una solución a la petición realizada.
El evangelio no es mágico, es una llamada a la acción y a la construcción de nuevos modos de relaciones. Si no se actúa en, con y para los demás entonces no sucederá nada nuevo en nuestra sociedad.
Hace años se acuñó una frase que expresa lo anterior: orar y trabajar. Escuchar a Dios y construir el Reino de los Cielos.
La realidad de nuestro país pide que ya comencemos a entenderlo.
Azrael el Testigo
PD. Enciende una vela los miércoles a las 9.00 pm., como signo de oración con los demás.
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