domingo, 24 de abril de 2011

RESUCITÓ!!!!

Evangelio según San Juan 20,1-9. El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto". Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo, y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó. Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos. Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

En lo particular creo que Jesús sigue vivo. No lo he visto ni lo he escuchado, más desde hace años hice la opción de confiar en su presencia en mi vida y confieso que no me ha defraudado.

Ahora bien, es importante recordar que la experiencia de Jesús es personal y que luego se manifiesta en la vida comunitaria.

Mi experiencia me ha llevado a las siguientes afirmaciones:

1) Si Jesús, siendo Dios, se encarnó y luego resucitó por su opción por lo humano, quiere decir que vale la pena ser un ser humano.

2) Jesús esta vivo, por lo tanto, se equivocan los que siguen buscándolo colgado de una cruz.

3) Jesús vivo nos pide movernos, esto es, crecer, desarrollarnos, buscar maneras de como hacer realidad su mensaje. Y no sólo repetir rituales, por muy institucionales que estos sean.

4) El mensaje de Jesús es para que seamos felices en está historia que nos ha tocado vivir. El cielo es consecuencia, no la meta.

5) La resurrección implica aprender a vivir como hijos de Dios, hermanos de los demás y señores de la creación.

6) Jesús vivo nos invita  a vivir sin miedo, más es una invitación que se acepta de manera libre, pues al final de cuentas es una decisión personal el seguirlo o no.

7) Jesús vivo me invita a dialogar con Él. Y como leí hace tiempo, no creo que todo su mensaje se reduzca a las palabras escritas que los autores bíblicos nos muestran. Creo que su Palabra sigue manifestándose de muy diversas maneras: se trata de tener un oído atento, una mente abierta, un corazón dispuesto y unas manos para hacerlo realidad.

Qué Jesús resucitado te llene de bendiciones.

Azrael el Testigo

sábado, 23 de abril de 2011

SABADO SANTO: LA DECISIÓN TRANSFORMA NUESTRA VIDA

Lo único que hace que la vida humana se transforme es que se tomen decisiones, que se opte.

Para poder optar requerimos que se nos enseñe a hacerlo.

No hay una escuela de decisión sino la misma vida.

Para muchos es mejor que no se aprenda. Así es más fácil manipular, controlar dominar a los demás. Y esto es en todos los niveles: familia, escuela, gobierno, iglesia....

Quien no sabe tomar decisiones tiene las siguientes características

    • No cuestiona nada de lo que acontece, ni en su interior ni en el exterior
    • No le interesa nada sino lo que le mandan o le dicen que le interese
    • Vive quejándose de lo que acontece
    • No quiere que acontezcan cosas que le modifiquen su conducta
    • Es manipulable
    • Es fatalista

Aceptar que puedo decidir me lleva a aceptar que soy responsable de mis decisiones, es decir., de mi existencia. Que lo que me acontece es aquello que yo decido que me acontezca, ni más ni menos.

Hay quien dice que hay cosas que no puedo decidir: un accidente, que otro me engañe, etc... sin embargo, nada acontece porque si, todo tiene la base de que yo me puse en esa situación de alguna manera.

Tenemos que aprender a decidir Para esto se requiere:

    • Preguntar: no creas lo que digo y porque lo digo yo, piensa. Y esto se para todo. Conoce las razones de las cosas, de las situaciones, de los acontecimientos, de las personas.
    • Autoestima: creer en nosotros mismos, que somos capaces de saber lo mejor para nuestra persona.
    • Tener un método para sopesar las diversas opciones: en esto hay varios que se ofrecen en diversos lados, son los llamados métodos de discernimiento. Ignacio de Loyola, Teresa de Jesús, Juan de Avila.... todos estos seres humanos nos ofrecen su experiencia para saber como elegir adecuadamente.

Un método sencillo es el siguiente:

  • Clarifica las opciones que tienes.
  • Analiza cada una de ellas y señala lo que obtienes de beneficio de las opciones que tienes.
  • La opción con más beneficios puede ser la adecuada.

Al decidir la vida se transforma, se resucita.

Y solo deciden los valientes, los que confían.

Por esto Jesús decidió optar por el Padre, por obedecer el camino que le ofrecía. Al hacerlo no tenia claro todo lo que vendría después, sin embargo, confía y decide.  Esto es lo que permite que la vida, que la resurrección sea posible en su persona, y como consecuencia en todos nosotros.

Así que, tu vida esta en tus manos a través de tus decisiones. Algunas no te gustarán, otras te exigirán esfuerzo, más son el camino para poder vivir como seres humanos cumpliendo el mandato de Dios: ser felices.

QUE JESÚS RESUCITADO, SEA EL MODELO QUE TENGAS EN TU PERSONA PARA QUE DECIDAS DECIDIR TU VIDA.

Azrael El Testigo

viernes, 22 de abril de 2011

VIERNES SANTO: LA DECISIÓN DE MORIR

Parece que nadie quiere morir

Hoy en día hay toda una industria medica y cosmética que luchan contra ella

La muerte es vista como algo negativo en la humanidad, es negada, vista con horror.

La muerte desde el cristianismo es:

  • Signo del amor, ya que al amar entregas tu vida al igual que en la muerte.
  • La muerte es parte del proceso de estar vivo. Cada día, al decidir algo, hacemos que esto “tenga vida en nosotros” y lo demás “tenga muerte”. La vida es un dinamismo muerte-vida constante.
  • La muerte es signo de esperanza. Después de ella viene la vida en comunión plena con Dios y con todos. Eso que llamamos cielo.
  • La muerte es una llamada a vivir el momento presente con todo nuestro ser, es decir, a amar.

La muerte para ser humana tiene que ser una decisión. No podemos penar que ella escape de esta dimensión, ya que entonces sería como la de cualquier otro ser vivo. Y aunque algunos dirán que como podemos asumir este derecho, es algo que siento que podemos afirmar.

Jesús decide su muerte. Tuvo ocasión para que no aconteciera en su vida, muchas veces estuvieron cerca de él para aprenderlo y llevarlo al tribunal y sin embargo, no lo apresaban. Esto acontece hasta que el acepta que así sea.

En la oración del huerto se muestra que es una decisión que el toma: acepta obedecer, y obedecer asumiendo todas la consecuencias, incluso la muerte.

Y en esta oración encontramos el dinamismo que se da frente a una decisión de vital importancia:

Miedo: nos asusta el tomar la decisión, el vislumbrar lo que nos pide. Jesús es consciente de que la decisión de obedecer al Padre, lo llevará a la muerte. Y esto no es agradable, cuesta trabajo creer que el que lo ama, le pida que pase por el suplicio de la cruz. El texto dice que sudo sangre y que se sentía con una pena grande, de tal manera que le dice a los apóstoles que no han podido velar con él, en estos momentos en que requiere el apoyo de los demás.

Soledad: las decisiones importantes las tenemos que tomar solos, nadie mas puede hacerlo por nosotros. Aquí es donde asumimos toda nuestra unicidad e irrepetibilidad.

Búsqueda de otras salidas: es normal tratar de encontrar soluciones para no tomar la decisión o justificaciones para postergarla, mas esta no deja que la echemos a un lado. Cuando la decisión esta frente a nuestro ojos, no podemos hacernos ciegos a ella.

Aceptación: confianza en que el paso que se dará es el correcto y adecuado, confiando en que la vida nos mostrara el camino a seguir, en que Dios estará presente en el proceso que sigue después de la decisión tomada y que los demás estarán ahí para animarnos. Dice Coehlo que cuando estamos seguros de lo que queremos “el universo entero se confabula para que acontezca”, no importa que algunos acontecimientos parezcan que nos llevan en sentido contrario.

Jesús decide morir por obediencia al Padre, descubre en Él una oferta de tal magnitud que es mejor lo que el ofrece que la misma vida que tiene. Al aceptar la voluntad del Padre, esta haciendo el acto de fe mas grande de su existencia, como dice el salmo “se en quien he confiado”, y entonces, la decisión de Jesús no es por la muerte sino por la oferta que Dios Padre le ofrece.

Azrael el Testigo

jueves, 21 de abril de 2011

LA DECISIÓN DE JESÚS: AMAR, MORIR Y RESUCITAR

 

UNA INVITACIÓN A TOMAR OPCIONES EN LA VIDA

El centro de toda la fe cristiana es la que hemos denominado Semana Santa, y más concretamente, el jueves, viernes-sábado y domingo, de esta semana, en la cual, no solo recordamos, sino que volvemos a vivir la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.

Ahora, bien, las acciones de Jesús, ¿estaban ya determinadas?, ¿tenían que ser de esta manera y no de otra?

El Triduo Santo nos pone frente a uno de los misterios más grandes de la humanidad, y que Jesús supo asumir y vivir en plenitud, me refiero al misterio de la libertad.

Esta libertad es la que nos permite hacer opciones, la que nos pide decidir, es la que al final de cuentas, nos hace humanos. Es por esto que, afirmamos, que Jesús, fue libre, es decir, opto conscientemente el vivir su muerte y su resurrección, como una expresión de su opción de amor que había asumido ya plenamente. Amor hacia Dios y hacia nosotros, en igual intensidad, y con iguales consecuencias: lograr la reconciliación entre Dios y la humanidad.

Así, pues, podemos hacer una reflexión del estos días desde la perspectiva de la toma de decisiones y las consecuencias de esta en nuestra existencia.

JUEVES SANTO: LA DECISION DE AMAR

Amar es compartirse, no solo es dar algo que se tiene, es dar todo lo que uno es: ideas, pensamientos, emociones, sentimientos, capacidades, limites, etc.

Y este compartirse no puede ser obligado por nada ni por nadie externo, sino que es una decisión personal libre

El amor es por esto una decisión, una opción personal..

Al hablar de opción, estamos haciendo referencia a que tenemos, por lo menos, dos alternativas y ambas son atractivas, su presencia en nuestra vida nos dan un beneficio.

En el campo del amor tenemos las siguientes alternativas: o nos compartimos o nos quedamos con todo lo que somos.

Expresado gráficamente el amor, que es compartirse, nos lleva a que nos relacionemos y compartimos en cinco dimensiones:

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Me relaciono conmigo mismo, con mi Yo único e irrepetible; con Dios Padre-Madre como su hijo; con los Otros, hombres y mujeres como su hermano; y con el Mundo, compuesto por las situaciones y las cosas como señor.

¿Esto que significa? Que tengo muchas oportunidades de compartirme, de estar abierto a toda la realidad y no solo es dar sino que recibo al mismo tiempo, y esto es lo que nutre todas el universo de nuestras relaciones.

Nuestras actitudes y acciones reflejan si amamos o no.

Jesús opto por el amor, y el primer día del triduo santo cristiano es lo que celebra: Jesús decidió compartirse totalmente y el signo de esto es el Servicio de lavar los pies, y la Eucaristía. En ellos se nos muestra como nuestra actitud de donación hace que toda acción, por sencilla que sea, transforme la realidad.

Con esta opción quiso mostrar como el amor es posible en nuestras relaciones.

Ahora bien para tomar decisiones requerimos:

Conocimientos de las opciones que tenemos: tener en nuestra conciencia en que consisten, que nos ofrecen, los beneficios, los límites, las actitudes y acciones que me pedirán...

Sopesar o discernir que es lo mas adecuado para mi. Esto es básico, ya que el primer beneficiado con mis decisiones soy yo mismo. Así que tengo que pensar en mi al discernir.

Estar dispuesto a asumir todo lo que traiga como consecuencia, ya que hay elementos que por mas que analicemos, no podemos ver, sino hasta que nos acontezcan.

Decidir por una de estas opciones. De nada sirve si me la paso dudando, titubeando, diciendo “si... pero”, hay que tomar posición ante la vida. Aquí cabe eso de “mas vale ser frío o caliente... no tibio” que nos dice el Apocalipsis.

El Triduo Santo no es sino la invitación a hacer opciones de vida.

En este Jueves Santo: ¿te animas a optar por el amor o decides a quedarte encerrado en ti mismo?

Azrael el Testigo

domingo, 17 de abril de 2011

El poder es para crecer en comunidad

Evangelio según San Mateo 26,14-75.27,1-66.
En cada Fiesta, el gobernador acostumbraba a poner en libertad a un preso, a elección del pueblo. Había entonces uno famoso, llamado Barrabás. Pilato preguntó al pueblo que estaba reunido: "¿A quién quieren que ponga en libertad, a Barrabás o a Jesús, llamado el Mesías?". Mientras tanto, los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la multitud que pidiera la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. Tomando de nuevo la palabra, el gobernador les preguntó: "¿A cuál de los dos quieren que ponga en libertad?". Ellos respondieron: "A Barrabás". Pilato continuó: "¿Y qué haré con Jesús, llamado el Mesías?". Todos respondieron: "¡Que sea crucificado!".
El insistió: "¿Qué mal ha hecho?". Pero ellos gritaban cada vez más fuerte: "¡Que sea crucificado!". Entonces, Pilato puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera crucificado. Los que pasaban, lo insultaban y, moviendo la cabeza, decían: "Tú, que destruyes el Templo y en tres días lo vuelves a edificar, ¡sálvate a ti mismo, si eres Hijo de Dios, y baja de la cruz!". De la misma manera, los sumos sacerdotes, junto con los escribas y los ancianos, se burlaban, diciendo: "¡Ha salvado a otros y no puede salvarse a sí mismo! Es rey de Israel: que baje ahora de la cruz y creeremos en él. Ha confiado en Dios; que él lo libre ahora si lo ama, ya que él dijo: "Yo soy Hijo de Dios". Hacia las tres de la tarde, Jesús exclamó en alta voz: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?". Entonces Jesús, clamando otra vez con voz potente, entregó su espíritu. Inmediatamente, el velo del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo, la tierra tembló, las rocas se partieron y las tumbas se abrieron. Muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron y, saliendo de las tumbas después que Jesús resucitó, entraron en la Ciudad santa y se aparecieron a mucha gente. Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

La gran paradoja es que el poder no es para nuestro beneficio personal sino para apoyar el proceso de crecimiento de todos.

La historia de la humanidad ha pasado por diversas etapas. Estas etapas han marcado la manera como los individuos se perciben a sí mismos.

En tiempos de Jesús y hasta la época medieval, se educaba a las personas como parte de un todo. Se era parte del reino, de la iglesia, del pueblo en donde se vivía, pues ello aseguraba la supervivencia de todos. La ley del más fuerte era la que dominaba el entorno. Ser parte de un grupo permitía a los individuos a sentirse apoyados y con fortaleza. La afirmación era: si el grupo es fuerte, yo soy fuerte. Se defendía al grupo como sustento del individuo.

Hoy nos encontramos con la visión nacida desde la Ilustración. La defensa de los derechos individuales es lo primordial. Nuestra época se encuentra marcada por el individuo. Lo que importa es lo que cada uno puede obtener. Y así, se valora a los casos de éxito de manera personal no grupal. El liberalismo, como se denomina hoy a esta corriente de pensamiento, defiende que la comunidad no es sino la suma de cada individuo. La afirmación es que el individuo es lo que da sustento el grupo. Si el individuo está bien, entonces el grupo esta  bien.

La propuesta de Jesús, es una visión que afirma al grupo como sustento del individuo. Él podía haber mostrado su poder bajando de la cruz. Los mismos testigos de la crucifixión lo señalan: si ha salvado a otros, que se salve a sí mismo. Podía haber mostrado su poder individual y colocarse en una situación de beneficio personal.

Más, el evangelio muestra que el poder no es para el beneficio propio. El poder no es para salvar el propio pellejo. El poder no es para ser señalado como el mejor de todos.

El poder es para servir. Para transformar la vida de la comunidad. Para generar nuevos espacios y nuevas maneras para lograr el bien común. Para mostrar la obediencia a un plan más grande que los propios deseos individuales.

Nuestra sociedad defiende a ultranza la individualidad. Se le ha olvidado la comunidad. Considero que es la razón del desastre social que se vive en nuestro país. Lo vemos a nivel de políticos, a nivel de iglesias, a nivel de vecinos.

No se trata de olvidarnos de nosotros mismos. Jesús, pudo ser atrapado muchas veces y el evangelio dice que no se dejaba atrapar, por no había llegado su hora. Era consciente del proceso que tenía que desarrollarse.

Pues bien, es la hora para que los seguidores del evangelio mostremos que somos capaces de decidir a favor de la comunidad en la cual crecemos y nos desarrollamos como seres humanos y como cristianos.

Azrael el Testigo.

PD: En semana santa enciende una vela todos los días a las 9.00 p.m. Es la semana en que el ciclo de la vida se renueva.

domingo, 10 de abril de 2011

¡¡¡Cómo lo amaba!!!

Evangelio según San Juan 11,1-45. Había un hombre enfermo, Lázaro de Betania, del pueblo de María y de su hermana Marta. María era la misma que derramó perfume sobre el Señor y le secó los pies con sus cabellos. Su hermano Lázaro era el que estaba enfermo.
Las hermanas enviaron a decir a Jesús: "Señor, el que tú amas, está enfermo". Al oír esto, Jesús dijo: "Esta enfermedad no es mortal; es para gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella". Cuando Jesús llegó, se encontró con que Lázaro estaba sepultado desde hacía cuatro días. Marta dijo a Jesús: "Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero yo sé que aun ahora, Dios te concederá todo lo que le pidas". Jesús le dijo: "Tu hermano resucitará". Marta le respondió: "Sé que resucitará en la resurrección del último día". Jesús le dijo: "Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?". Ella le respondió: "Sí, Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo". María llegó a donde estaba Jesús y, al verlo, se postró a sus pies y le dijo: "Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto". Jesús, al verla llorar a ella, y también a los judíos que la acompañaban, conmovido y turbado, preguntó: "¿Dónde lo pusieron?". Le respondieron: "Ven, Señor, y lo verás". Y Jesús lloró.
Los judíos dijeron: "¡Cómo lo amaba!". Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

Al final de cuentas la fe cristiana se reduce a las expresiones de amor entre los que comparten la misma convicción de vida.

De nada sirven los ritos, las ceremonias, la velas encendidas, las peregrinaciones, los vía crucis, los rosarios, el bautismo e incluso la eucaristía… si no llevan a mostrar que existe el amor entre nosotros.

No dudo de que ames a las personas cercanas a tu existencia, más la pregunta es: ¿cómo manifiestas este amor?

Jesús muestra un amor afectivo y efectivo.

No tiene miedo de mostrar los sentimientos y llorar por el amigo muerto. El texto nos deja entrever que las manifestaciones de amor hacía Lázaro no eran extrañas a sus contemporáneos. Lázaro es uno de los discípulos que se sabe amado por Jesús.

Y no duda en realizar acciones a favor de la persona amada. El amor es aquel que lleva no sólo a querer lo mejor para el amigo, sino el poner en movimiento las capacidades personales a favor del otro. Y así, Jesús decide darle lo mejor que en ese momento Lázaro podía recibir como apoyo: la vida misma.

La Pascua se acerca y la conversión de vida que hoy se nos plantea es revisar si nuestro amor mantiene el equilibrio entre lo afectivo y lo efectivo en las manifestaciones que damos a quienes son nuestros prójimos en la vida.

Azrael el Testigo

PD: No olvides encender una vela lo miércoles a las 9 p.m. Es una manera de hacer oración por los demás.

domingo, 3 de abril de 2011

Desaprender en la vida

Evangelio según San Juan 9,1-41. Al pasar, vio a un hombre ciego de nacimiento. Sus discípulos le preguntaron: "Maestro, ¿quién ha pecado, él o sus padres, para que haya nacido ciego?". "Ni él ni sus padres han pecado, respondió Jesús; nació así para que se manifiesten en él las obras de Dios. Debemos trabajar en las obras de aquel que me envió, mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar. Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo". Después que dijo esto, escupió en la tierra, hizo barro con la saliva y lo puso sobre los ojos del ciego, diciéndole: "Ve a lavarte a la piscina de Siloé", que significa "Enviado". El ciego fue, se lavó y, al regresar, ya veía.  Después Jesús agregó: "He venido a este mundo para un juicio: Para que vean los que no ven y queden ciegos los que ven". Los fariseos que estaban con él oyeron esto y le dijeron: "¿Acaso también nosotros somos ciegos?". Jesús les respondió: "Si ustedes fueran ciegos, no tendrían pecado, pero como dicen: 'Vemos', su pecado permanece". Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

Para sobrevivir en la vida hemos aprendido a tener unos esquemas mentales que nos permiten dar una explicación racional a lo que nos acontece en la vida.

Estos esquemas nos permiten “saber” cuáles cosas de la vida son verdad y tenemos que aceptar; y cuáles cosas son mentira y tenemos que rechazar.

Para la visión judía, una persona estaba enferma porque había cometido pecado. El ciego de Siloé representaba a las personas estigmatizadas desde su nacimiento como pecadores y por lo mismo eran discriminadas y rechazadas.

Los discípulos, buenos judíos al fin, hacen la pregunta obligada desde su esquema mental aprendido: ¿quién peco para que haya nacido ciego?

Y Jesús, que viene a mostrar un esquema nuevo en la vida,  realiza el milagro, no sólo para devolver la vista al ciego, sino para que aprendamos nosotros mismos a tener una nueva manera de ver la vida.

Podemos hacer nuestra la pregunta de los fariseos: ¿acaso también nosotros somos ciegos?

Si tiene una actitud defensiva en la vida; si el miedo envuelve tu corazón; si la desconfianza es la que guía tus decisiones; si prefieres quedarte quieto con lo que “ya sabes” y no buscas aprender nueva cosas, eres un ciego.

Si te mantienes en tu individualismo, considerando que sólo tú tienes derechos y los demás todas las obligaciones; si discriminas a los que piensan o viven con un esquema diferente al tuyo; si no eres solidario con aquellos a los que puedes apoyar; si vives encerrado en tu mundo y las injusticias de todos los días ya no te mueven el corazón; si no construyes una comunidad a nivel familiar o vecinal, si manipulas a los demás para obtener lo que deseas, eres un ciego.

Si vives atado a las cosas, considerando que son ellas lo más importante en la vida; si tu valor principal es el consumismo que te lleva a trabajar para pagar una deuda tras otra; si no eres capaz de desprenderte de algo para ser solidario con los necesitados; si el trabajo no te ayuda a crecer como persona, eres un ciego.

El camino hacia la Pascua de Resurrección es para que podamos ver de manera nueva la vida, tal como la propone Jesucristo:

Recuerda que la manera nueva es vivir como hijo de Dios, hermano de los demás y señores de la creación.

Azrael el Testigo.

PD. no olvides encender una vela los miércoles a las 9:00 p.m.