miércoles, 29 de septiembre de 2010

La realidad humana

En ocasiones es triste darte cuenta de las intenciones de los demás. Comprendes cuanto el ser humano tiene miedo de otros seres humanos. De tal manera que en vez de tender puentes comienza a buscar los medios para dominarlos y ejercer el poder sobre ellos. ¿Acaso no se dan cuenta de que el otro ser humano piensa, siente y  decide su existencia por el mismo?

En fin , el ser humano es eso, un ser humano, con toda la grandeza y miseria que lo acompaña

Azrael el Testigo

domingo, 26 de septiembre de 2010

Cuidado con sentirse rico y sin necesidad

Evangelio según San Lucas 16,19-31. Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes.  A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro, que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas. El pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El rico también murió y fue sepultado. En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él. Entonces exclamó: 'Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan'. 'Hijo mío, respondió Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y Lázaro, en cambio, recibió males; ahora él encuentra aquí su consuelo, y tú, el tormento. Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aquí hasta allí no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de allí hasta aquí'. El rico contestó: 'Te ruego entonces, padre, que envíes a Lázaro a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos: que él los prevenga, no sea que ellos también caigan en este lugar de tormento'. Abraham respondió: 'Tienen a Moisés y a los Profetas; que los escuchen'. 'No, padre Abraham, insistió el rico. Pero si alguno de los muertos va a verlos, se arrepentirán'. Pero Abraham respondió: 'Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencerán'". Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

¿El dinero no es del agrado de Dios?

Parece que en este texto la invitación es a que no tengamos dinero sino que vivamos la pobreza extrema para así poder un día gozar de la plenitud eterna. Pues, al morir el rico este es llevado a recibir tormentos y el pobre a ser premiado.

Más, considero que quedarnos con el ejemplo sería minimizar el mensaje global del evangelio.

Por principio de cuentas para la mentalidad judía la presencia de Dios en la vida de los individuos se reflejaba en tres cosas: tener salud, tener familia (hijos) y tener propiedades (dinero). Quien era enfermo, no se casaba y era pobre, significaba que había pecado y por esto Dios no le proporcionaba la felicidad.

Así que, el mensaje original no puede interpretarse como una invitación a ser pobre, sino más bien, a no caer en el orgullo que puede ocasionar el sentirse lleno de riquezas y de poder.

Los bienes no solo son para el servicio personal, sino para el servicio de la comunidad. Los bienes individuales como son nuestras capacidades, así como nuestros bienes materiales son para construir una comunidad mejor, un mundo mejor.

De otra manera se vuelven un obstáculo para nuestro crecimiento y para el desarrollo de todos los que forman parte de nuestra comunidad.

El evangelio propone que los individuos tenemos capacidades y límites. Esto es un elemento de la naturaleza de la igualdad de todos los seres humanos.

Tener bienes se es una capacidad que tiene que apoyar a los demás seres humanos que tiene la limitación de no contar con ellos.

Y bueno, no podemos dejar de señalar que no se trata de mantener a los otros de tal manera que los volvamos dependientes y “pediches” (como decimos en México), sino que los apoyemos hasta que puedan valerse por ellos mismos.

Así que no pensemos que la pobreza es el mejor estado para ganarse el cielo, sino el ser humilde aún en medio de toda la riqueza del mundo.

Azrael el Testigo

domingo, 19 de septiembre de 2010

Otro de los dilemas olvidados

Evangelio según San Lucas 16,1-13. Decía también a los discípulos: "Había un hombre rico que tenía un administrador, al cual acusaron de malgastar sus bienes.
Lo llamó y le dijo: '¿Qué es lo que me han contado de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no ocuparás más ese puesto'. El administrador pensó entonces: '¿Qué voy a hacer ahora que mi señor me quita el cargo? ¿Cavar? No tengo fuerzas. ¿Pedir limosna? Me da vergüenza. ¡Ya sé lo que voy a hacer para que, al dejar el puesto, haya quienes me reciban en su casa!'. Llamó uno por uno a los deudores de su señor y preguntó al primero: '¿Cuánto debes a mi señor?'.
'Veinte barriles de aceite', le respondió. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo, siéntate en seguida, y anota diez'. Después preguntó a otro: 'Y tú, ¿cuánto debes?'. 'Cuatrocientos quintales de trigo', le respondió. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo y anota trescientos'. Y el señor alabó a este administrador deshonesto, por haber obrado tan hábilmente. Porque los hijos de este mundo son más astutos en su trato con los demás que los hijos de la luz. Pero yo les digo: Gánense amigos con el dinero de la injusticia, para que el día en que este les falte, ellos los reciban en las moradas eternas. El que es fiel en lo poco, también es fiel en lo mucho, y el que es deshonesto en lo poco, también es deshonesto en lo mucho. Si ustedes no son fieles en el uso del dinero injusto, ¿quién les confiará el verdadero bien?
Y si no son fieles con lo ajeno, ¿quién les confiará lo que les pertenece a ustedes? Ningún servidor puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero". Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

Aunque el mensaje del evangelio tiene pasajes muy claros respecto de las opciones de vida que se tienen que hacer. En este caso, se menciona que o Dios o el dinero. La historia muestra que ha ganado el dinero.

  • El dinero siempre ha sido sinónimo de poder.

El poder es algo que todo ser humano busca. Desde que nacemos vamos descubriendo las capacidades que tenemos para dominar nuestro entorno a través de nuestro propio proceso de desarrollo personal. Aprendemos a dominar diversas circunstancias que requerimos para estar vivos: a nuestra persona en lo físico y emocional, a las cosas que forman parte de nuestro espacio físico, a las personas con las que convivimos (padres, hermanos, parientes, vecinos).

  • La vida se rige por el signo de poder.

Todas las corrientes de autoayuda lanzan el mismo mensaje: ¡tú eres capaz!, ¡tu mente tiene el poder de transformar el mundo!, ¡Tú eres la persona más valiosa que puede existir!

Hay libros de las personas que han logrado el poder y lo comparten a través de ellos: Napoleón Hill, Osho, Og Mandino, Derek Chopra, Donald Trump…. Todas estos textos nos dicen como ser poderosos.

Y podemos decir que esta bien que nos lo propongan. Más, si te encierras en lo puramente material, te quedarás encerrado en él.

  • El evangelio propone que el poder de un cristiano es confiar en Dios.

Siempre se ha visto a la religión como una propuesta de negaciones. Sin embargo, no es así.

El evangelio del día de hoy no nos invita a renunciar al poder. Nos invita a que confiemos en Dios, como fuente de nuestro poder. Puesto que se hace la apuesta por el evangelio, Dios se hace presente en nuestra vida.

En otros momentos del evangelio se nos dicen las acciones que podemos hacer con este poder de la confianza en Dios: vencer a los demonios, tomar venenos, mover montañas, etc.

  •  No se trata de renunciar a lo material. Se trata de poner nuestra primer confianza en la presencia de Dios.

No hay que entender el texto como una invitación a ser pobres. El evangelio  nos propone que no nos centremos en lo material, por una sola razón: las cosas hoy existen y mañana ya no. Hoy puedes tener mucho y mañana no tener nada. Hoy puedes ser rico y mañana ser pobre y viceversa. El dinero por su propia naturaleza fluye, no puede quedarse estancado, pues de otra manera no cumple su cometido.

Así, que si te centras en el dinero, estás edificando tu vida sobre algo inseguro, pues una circunstancia no prevista puede dejarte sin este.

La invitación con la opción de “no podemos servir a dos señores”, es la de poner a Dios como nuestro pilar de confianza.

Los beneficios son todos aquellos que siempre hemos anhelado para ser plenos y que se resumen en vivir como Hijos de Dios, Hermanos de los demás y Señores de la Creación.

“Confía, Sé Solidario, Sé Prudente”

Azrael el Testigo

domingo, 12 de septiembre de 2010

Nos damos cuenta de lo valioso en nuestra vida cuando lo perdemos

Evangelio según San Lucas 15,1-32. Jesús dijo también: "Un hombre tenía dos hijos. El menor de ellos dijo a su padre: 'Padre, dame la parte de herencia que me corresponde'. Y el padre les repartió sus bienes. Pocos días después, el hijo menor recogió todo lo que tenía y se fue a un país lejano, donde malgastó sus bienes en una vida licenciosa. Ya había gastado todo, cuando sobrevino mucha miseria en aquel país, y comenzó a sufrir privaciones. Entonces se puso al servicio de uno de los habitantes de esa región, que lo envió a su campo para cuidar cerdos. El hubiera deseado calmar su hambre con las bellotas que comían los cerdos, pero nadie se las daba. Entonces recapacitó y dijo: '¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, y yo estoy aquí muriéndome de hambre! Ahora mismo iré a la casa de mi padre y le diré: Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros'. Entonces partió y volvió a la casa de su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente; corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó. El joven le dijo: 'Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; no merezco ser llamado hijo tuyo'. Pero el padre dijo a sus servidores: 'Traigan en seguida la mejor ropa y vístanlo, pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traigan el ternero engordado y mátenlo. Comamos y festejemos, porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y fue encontrado'. Y comenzó la fiesta. Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

Este evangelio conocido como “El hijo pródigo”, nos muestra dos temas. Por un lado, lo importante que es darnos cuenta de lo que SI TENEMOS EN NUESTRA VIDA. Y por otro, las características del amor de Dios.

En nuestros días nos has acostumbrado a vivir insatisfechos. La mercadotecnia nos lleva a afirmar que lo que tenemos no es suficiente: siempre hay algo que nos falta, siempre hay algo nuevo que necesitamos, siempre hay aparece “eso” que nos hará feliz.

Vivimos dicha dinámica que nos han impuesto, y entonces todo nos parece desechable. Hay que aprender a valorar lo que ya está presente en nuestra vida. Con esto, incluso nuestra economía (el valor principal del siglo que vivimos) será sana.

Por otro lado. El evangelio nos muestra la faceta más difícil de aceptar del Dios de Jesucristo: su libertad y por lo mismo su decisión de amar.

El evangelio muestra las dos características básicas de Dios: el vive la libertad y nos deja que nosotros la vivamos también. Es por esto, que incluso el alejarnos de él, no trae un castigo de su parte. Las situaciones que se presentan en nuestra vida como consecuencia de nuestra decisión de alejarnos de su presencia, son responsabilidad de cada uno.

Así, su amor es libre. Es incondicional e interesado. Incondicional porque es una decisión personal. Interesado, porque el que ama siempre espera ser correspondido, más no obliga a dicha correspondencia, sino que deja al otro que tome su propia decisión.

Con esto, se acaba la visión del Dios justiciero que siempre se ha enseñado y que sólo miedo a generado.

Azrael el Testigo

domingo, 5 de septiembre de 2010

La opción básica: o Dios o nada

Evangelio según San Lucas 14,25-33. Junto con Jesús iba un gran gentío, y él, dándose vuelta, les dijo: "Cualquiera que venga a mí y no me ame más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi discípulo. El que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo. ¿Quién de ustedes, si quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, para ver si tiene con qué terminarla? No sea que una vez puestos los cimientos, no pueda acabar y todos los que lo vean se rían de él, diciendo: 'Este comenzó a edificar y no pudo terminar'. ¿Y qué rey, cuando sale en campaña contra otro, no se sienta antes a considerar si con diez mil hombres puede enfrentar al que viene contra él con veinte mil? Por el contrario, mientras el otro rey está todavía lejos, envía una embajada para negociar la paz. De la misma manera, cualquiera de ustedes que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo. Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios

Este evangelio es una de las más radicales propuestas que Jesús plantea a sus discípulos: Poner todo lo que consideras valioso en un lado, y a Dios en el otro. Luego, hacer la elección.

No quiero centrarme en la respuesta a la cuestión, sino en el hecho de que se nos hace una propuesta. Se nos deja elegir. Y para esto se nos dice los términos de la elección a realizar.

La fe cristiana no es una imposición es una elección de vida. En nuestras días se practica el bautismo de niños, sin embargo, al llegar al uso de razón y más adelante, cuando llegamos a ser considerados como responsables de nuestros actos ante los demás, se impone hacerle la pregunta a todo bautizado: ¿Estás dispuesta a seguir el Señor Jesús? Estás son las condiciones: Dios por encima de todo y de todos; confianza total en su presencia en la vida de todos los días. Confianza que lo dicho en el evangelio es una realidad.

Ser cristiano no es pues una actividad espontanea, requiere planeación  y toma de decisiones. Es lo que nos dice la referencia al constructor y al rey. Más vale, que sepas a que te metes, para que después no tengas más problemas que al inicio.

Así que, ¿eres un cristiano que ha decidido serlo?

¿Eres un cristiano que sabe a que se ha metido siendo discípulo de Jesús?

¿Eres un cristiano que vive como hijo de Dios (llene de confianza), hermano de los demás (siendo solidario) y señor de la creación (siendo prudente).

Azrael el Testigo